¿Qué es una planificación digital en 3D?
¿Cómo se realiza?
¿Qué ventajas aporta?
¿Se puede realizar en todos los casos?

¿Qué es una planificación digital en 3D?

Hoy en día es posible obtener imágenes en tres dimensiones de los maxilares de todos los pacientes. Es lo que llamamos una tomografía axial computarizada o TAC DIGITAL. Las imágenes se obtienen en un formato digital que permite su procesamiento por determinados programas informáticos. Éstos programas informáticos nos permiten realizar simulaciones de implantes de gran precisión de manera que, antes de comenzar cualquier tratamiento de implantes dentales ya sabemos las dimensiones exactas del implante que queremos colocar así como su posición exacta tridimensional en el maxilar.
 
¿Cómo se realiza?

Únicamente necesitamos realizar una TAC a nuestros pacientes. Este es un procedimiento rápido que se realiza con una máquina abierta disponible en nuestra consulta en un tiempo de unos 15 segundos.
Posteriormente volcamos la información al software de planificación de implantes para hacer la mejor distribución posible de los implantes en la arcada ósea. Determinamos el tipo de implante, diámetro y longitud. Igualmente identificamos y localizamos las zonas nobles como nervio dentario inferior, conductos mentonianos, conducto nasopalatino, senos maxilares, etc.
 
¿Qué ventajas aporta?

Por un lado obtenemos una mayor precisión del tratamiento. Además sabemos antes de empezar que tipo de tratamiento hay que realizar: En algunas ocasiones la radiología convencional en dos dimensiones podía ofrecer una información imprecisa que provocaba que hubiera que alterar el tratamiento durante la cirugía o bien que hubiera que emplear materiales de regeneración que no estaban presupuestados, con la consiguiente sorpresa desagradable para el paciente que tenía que asumir unos costes mayores que los que le habían informado inicialmente. Todos estos inconvenientes están superados con la planificación digital en 3D.
 
¿Se puede realizar en todos los casos?

No sólo es posible sino que es lo más recomendable por las ventajas que aporta y ya hemos comentado. Si bien es cierto que en algunos casos muy favorables donde se aprecia gran cantidad de hueso en una radiografía convencional podemos prescindir de la tomografía y realizar la cirugía únicamente con la radiografía convencional en 2D.